Cristina Peri Rossi - Simulacro II
Vicente Gerbasi.
Hoy, dos de junio se celebran 100 años de su nacimiento. Eres grande, Gerbasi.
Canoabo
A mis compañeros Ramón Pallerol, Mario Escarry, y
José Francisco Moreno, muertos en la aldea.
El cielo tiene grandes gallinas blancas
que flotan sobre un silencio de árboles.
En los patios caen chorros grises de granos de café
y su rumor es el rumor de la tarde.
Hay vacas lentas en las calles con yerbas,
donde se reúnen niños desnudos
en torno a la vendedora de conservas de piña,
donde un anciano vuela una cometa de seda roja
con una ancha cola como un arcoiris.
Es cierto, el arcoiris anduvo ayer por las colinas húmedas.
Los sentidos brillaban en las frutas moradas del cacao.
Estuvimos mirando largo tiempo los pavos reales.
En ellos la tarde inicia una tristeza solar.Vicente Gerbasi - Los espacios cálidos
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Cuando nace una flor y sus colores
se hunden en nuestros ojos abismales,
el tiempo va avanzando hacia la muerte
de soles y cometas.
Nuestro mundo que dio música al hombre
y templos para Dios hizo de piedra,
irá girando hacia el eterno frío.
Y tú continuarás, siempre de fuego,
en busca de tu muerte por llanuras,
que, en la sombra inmutable del espacio,
verán la luz del número infinito.Vicente Gerbasi - Tirano de sombra y fuego
Then he made one last effort to search in his heart for the place where his affection had rotted away, and he could not find it.
Gabriel García Márquez, One-Hundred Years of Solitude (via niezuviele)
Cae
Cae eternamente
Cae al fondo del infinito
Cae al fondo del tiempo
Cae al fondo de ti mismo
Cae lo más bajo que se pueda caer
Cae sin vértigo
A través de todos los espacios y todas las edades
A través de todas las almas de todos los anhelos y todos los naufragios
Cae y quema al pasar los astros y los mares
Quema los ojos que te miran y los corazones que te aguardan
Quema el viento con tu voz
El viento que se enreda en tu voz
Y la noche que tiene frío en su gruta de huesosCae en infancia
Cae en vejez
Cae en lágrimas
Cae en risas
Cae en música sobre el universo
Cae de tu cabeza a tus pies
Cae de tus pies a tu cabeza
Cae del mar a la fuente
Cae al último abismo de silencio
Como el barco que se hunde apagando sus luces
Vicente Huidobro
De las pérdidas una no se repone nunca; las transforma el paso del tiempo. Se llora lo perdido, hasta que la nueva realidad nos permite gozar otra vez. Hay un refrán que dice: Si lloras por la ausencia de la luna no podrás ver las estrellas. Hay que saber encajar las pérdidas como el coste que nos impone la vida, para ser más intensa. Quien nunca ha perdido nada tampoco ha ganado nada. Yo soy muy jugadora, soy adicta a casi todos los juegos, y sé que para ganar, hay que perder.
C. P. R.


